Es posible afirmar que Administración Pública es un término proveniente del latín: “ad-ministrare”, que significa servir, o de “ad manus trahere” que alude a la idea de manejar o gestionar. Hace referencia a la organización integrada por un personal profesional, dotada de medios económicos y materiales públicos que pone en práctica las decisiones tomadas por la sociedad, que en un sistema representativo se realizan a través del gobierno.
Es un término de límites imprecisos y comprende el conjunto de organizaciones públicas que realizan la función administrativa y de gestión del Estado (1)

Es el enlace entre la ciudadanía y el poder político. Sin embargo, no solo existe Administración Pública en el Poder Ejecutivo, sino en gran parte del Estado e incluso en entes privados que desempeñan funciones administrativas por habilitación del Estado. Por Administración Pública se pueden concebir al menos dos o tres sujetos.

  • Desde un punto de vista formal, se entiende por Administración Pública a la entidad que administra, o sea, al organismo público que ha recibido del poder político la competencia y los medios necesarios para la satisfacción de los intereses generales.
  • Desde un punto de vista material, se entiende más bien la actividad administrativa, o sea, la actividad de este organismo considerado en sus problemas de gestión y de existencia propia, tanto en sus relaciones con otros organismos semejantes como con los particulares para asegurar la ejecución de su misión.
  • También se puede entender Administración Pública como la disciplina encargada del manejo científico de los recursos y de la dirección del trabajo humano enfocada a la satisfacción del bienestar general e interés público.


Jurídicamente, el concepto de Administración pública se usa más frecuentemente en sentido formal, el cual en palabras de Rafael Bielsa, no denota una persona jurídica, sino un organismo que realiza una actividad del Estado. En este sentido, si decimos “responsabilidad de la Administración” se quiere significar que el acto o hecho de la Administración es lo que responsabiliza al Estado. Así pues, en realidad es el Estado la parte en juicio, a ese título tiene la Administración Pública el privilegio de lo contencioso administrativo.
Actualmente el modelo de administración habitual es el modelo burocrático descripto por Max Weber. Se basa en la racionalidad instrumental y en el ajuste entre objetivos y medios.

Entre los substanciales poderes de la Administración Pública se encuentran:

  • La interpretación unilateral de contratos.
  • La ejecutividad de los actos administrativos (por ejemplo, el cobro de multas por el procedimiento de apremio). Es decir, los actos de la administración deben cumplirse, son obligatorios, y la administración está autorizada para imponerlos unilateralmente a los particulares.
  • El sometimiento a una jurisdicción especializada, la jurisdicción Contencioso-Administrativa.


REFERENCIAS:

(1) Manuel María (1997) Manual de Derecho Administrativo. Buenos Aires: Plus Ultra.

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